Viernes, 23 de Octubre del 2020

Deportes

¿Recuerdan la burla del “Tubo” a los rojinegros en 1955?

Fue hoy hace 65 años, que el guardameta del rebaño Jaime “Tubo” Gómez, tuvo la ocurrencia de sentarse a leer una historieta recargado en el poste de su portería, mientras arrasaban con el Atlas en el clásico tapatío de 1955.

La idea surgió luego de que las Chivas vencían con facilidad a su rival, ya que en los primero siete minutos del encuentro deportivo, los rojiblancos ganaban 3-0 a los zorros del Atlas, por lo que el portero del rebaño tuvo la simpática idea de burlarse de sus oponentes.

El marcador concluyó 5-0 a favor de los rojiblancos, con lo cual se coronó campeón de la Copa Oro de Occidente.

Ante tal resultado inicial y por la manera en que jugaban las Chivas, todo indicaba que se avecinaba una goleada salvaje. Por lo tanto, los aficionados rojinegros decidieron desquitarse con el jugador que tenían más a su alcance, que era el portero Jaime Gómez.

Cabe señalar que en el libro «Chivas, la historia oficial del Guadalajara», el «Tubo» cuenta cómo le nació la idea, ya que en realidad, antes del juego no estaba preparado para hacer una burla tan ingeniosa y para que además la imagen quedara en la historia.

El portero inclusive cuenta cómo los seguidores del Atlas se fueron en su contra por la rabia de su broma.

«Entonces optaron por lo más fácil y sencillo: meterse con el ‘Tubo’ Gómez, con gritos ofensivos y burlas de mal gusto cuando tranquilamente observaba con los brazos cruzados el desarrollo del partido; en lo que era un dominio total de la mitad del campo hacia el área del Atlas, que no me daba oportunidad de intervenir», narra el guardameta en su libro de memorias.

Posteriormente cuenta como decidió darles la revancha al público del Atlas.

«Y cuando los gritos hirientes eran más insistentes, se me ocurrió hacerlos enojar con algo extraordinario, para que no se les olvidara nunca. Y fue entonces que decidí pedirle una revista de historietas a un fanático de sol y me senté a leer recargado en un poste del marco. Pero tan pronto me tomaron la fotografía para los periódicos, me levanté rápidamente y les hice el ademán a los ‘catrines’ de sombra numerada del Atlas, que estaban servidos».

Al concluir el primer tiempo, Chivas ganaba 4-0, y el árbitro Felipe Buergo le advirtió al «Tubo» que si volvía a provocar a sus adversarios se iría expulsado y que si se había salvado, era porque en realidad el silbante no se dio cuenta de lo sucedido en el momento.

No obstante fue en el segundo tiempo, que Chivas sobrellevó el juego y aprovechó para anotar el quinto gol.

Hasta la fecha, la imagen del «Tubo» permanece como la mayor afrenta de un jugador en un Clásico Tapatío.

Karla Victoria Rodríguez

 

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